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Gafas De Sol · Saber talla mirando

Cómo saber tu talla de gafas de sol mirando las que ya tienes

Cómo saber tu talla de gafas de sol mirando las que ya tienes

Si unas gafas te sientan bien, ya tienes media talla hecha. En la varilla suele ir impreso un grupo de tres números que resume el tamaño de la montura, y con ese dato puedes buscar otras parecidas sin probártelas. Te cuento qué significa cada cifra, dónde mirarla, qué hacer si está borrada y cómo usarla para no equivocarte con el siguiente modelo.

Los tres números de la varilla

Coge unas gafas que te vayan bien y abre una de las dos patillas. En la cara interior, cerca de la bisagra, vas a ver algo parecido a 52 □ 18 140. A veces están en la otra patilla, a veces en el puente, y en monturas finas pueden estar grabados con láser muy flojito: con la luz de lado se ven mejor.

  • Primer número (calibre de la lente): el ancho de un cristal, medido en horizontal por su parte más larga. Es el que manda a la hora de hablar de talla.
  • Segundo número (puente): la distancia entre los dos cristales, el hueco que queda sobre la nariz.
  • Tercer número (varilla): el largo de la patilla, desde la bisagra hasta la punta que va por detrás de la oreja.

Todo va en milímetros. El cuadradito que separa las dos primeras cifras no es un adorno: es el símbolo del sistema de medida (box) con el que se mide el calibre. Si en vez del cuadrado ves un guion o una barra, es lo mismo.

Por qué el calibre es lo primero que miras

El calibre decide si la gafa te cubre bien el ojo o se te queda corta de lado. Dos monturas con el mismo calibre pueden verse muy distintas por fuera (más redondas, más cuadradas, con bordes más gruesos), pero el ojo cae más o menos en el mismo sitio dentro del cristal. Por eso, si repites calibre, repites la sensación de tamaño en la cara aunque el diseño cambie.

Como orientación, y teniendo en cuenta que los tramos cambian según el fabricante, por debajo de 51 mm se suelen considerar monturas pequeñas, entre 52 y 55 mm estarían las medianas, y a partir de ahí entran las grandes y las de estilo oversize. En la web lo tienes agrupado así: puedes mirar la selección de calibre 51 o menos para hombre, la de calibre 51 o menos para mujer o las unisex de calibre 52 y 53, según lo que te pida el modelo que ya usas.

El puente y el apoyo en la nariz

El puente es lo que apoya la gafa en la nariz. Si es demasiado ancho para ti, la montura se te desliza y acaba descansando en los pómulos; si es demasiado estrecho, se te clava y notas marca al quitártelas. La mayoría de puentes se mueven entre 14 y 21 mm. Hay narices anchas que piden puente grande y narices finas que piden puente pequeño, y eso no tiene nada que ver con el tamaño de tu cara en general: puedes tener la cara ancha y el puente de la nariz estrecho, o al revés.

Si en las gafas que te van bien el puente es, por ejemplo, de 18, intenta no bajar a 15 ni subir a 21 en el próximo modelo sin probártelo. Un cambio de dos milímetros se nota poco; cuatro ya cambian cómo se sujetan.

La varilla y el apoyo en la oreja

El largo de varilla manda menos que los otros dos números, porque casi todas las monturas pensadas para adulto se mueven entre 135 y 150 mm y la curva final acaba adaptándose. Aun así, si tienes la cabeza grande y las patillas se te quedan cortas, acaban apretando por detrás de la oreja y se nota en media hora. Si las tienes largas, la gafa baila cuando giras la cabeza.

Hay monturas, sobre todo deportivas, que llevan patillas ajustables o un acabado antideslizante en la punta precisamente para corregir ese baile. Lo tienes explicado en la guía de gafas de sol para hacer deporte, donde cuentan qué cambia respecto a unas de calle.

Y si en la varilla no pone nada

Pasa, sobre todo en gafas antiguas, en monturas muy finas o cuando el grabado se ha borrado del uso. Puedes sacar las tres medidas con una regla milimetrada, con calma y las gafas abiertas sobre una mesa:

  • Calibre: mide un cristal de lado a lado por su parte más ancha, siguiendo el borde interior del aro. Si la lente no es simétrica (muchas aviador o estilo mariposa), coge la medida horizontal máxima.
  • Puente: mide el hueco entre los dos cristales en su punto más estrecho, el que queda justo encima de la nariz.
  • Varilla: estira la patilla y mide desde el tornillo de la bisagra hasta el final de la punta, siguiendo la curva. Si tienes una cinta de costurera, mejor que una regla rígida.

No vale medir por fuera de la montura: te saldrá un número mayor porque estás contando también el grosor del aro, y los fabricantes no cuentan eso. El dato que buscas es siempre el del cristal, no el de la montura entera.

Lo que los números no te dicen

Dos monturas con el mismo 52 18 140 pueden sentarte distinto, y conviene saber por qué antes de descartar un modelo:

  • La altura de la lente. Es el alto del cristal, de arriba abajo. No aparece en el código de la varilla y es el que decide si la gafa te tapa la ceja o te deja los pómulos al aire. Si vienes de una montura muy baja (estilo rectangular fino) y pasas a una redonda alta con el mismo calibre, la cara cambia bastante.
  • La curvatura. Las monturas envolventes, típicas en modelos deportivos, abrazan la cabeza y aprietan en las sienes aunque el calibre sea el mismo que el de unas de pasta rectas.
  • La inclinación de las varillas. Dos pares con 140 de varilla pueden caer de forma distinta según el ángulo con el que salgan de la bisagra.
  • Las plaquetas de la nariz. Si son de silicona y ajustables (habitual en metálicas y deportivas), el puente efectivo se puede abrir o cerrar un par de milímetros. Si son fijas, de pasta, lo que mide es lo que hay.

Cómo usar lo que has medido para buscar un modelo nuevo

Con el calibre ya tienes el filtro grueso: te vas al bloque que te corresponda, por ejemplo gafas de mujer de calibre 52 y 53 o la sección general de hombre, y te quedas con los modelos que entren en tu rango. Dentro de ese grupo, comparas puente y varilla con los de tus gafas actuales en la ficha de cada modelo. Si bailan uno o dos milímetros, no suele pasar nada; si bailan cuatro o más en el puente, piensa que la sujeción va a cambiar.

Un truco útil: si tus gafas actuales te quedan algo justas por los lados, sube uno o dos milímetros de calibre; si notas que te caen por los pómulos y se te resbalan, prueba a bajar el calibre o a buscar un puente más estrecho antes de cambiar el estilo entero. Si tu caso es el de una cabeza pequeña o un calibre bajo, hay pautas específicas aparte. Y si al modelo que te gusta le faltan medidas, búscalas en la web del fabricante.

Si además de la talla te interesa afinar la forma, tienes aparte el artículo sobre cómo elegir la forma según tu cara, que es el otro lado de la misma decisión: la talla te dice si entran, la forma te dice si favorecen.

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